El estándar Passivhaus

El estándar Passivhaus

Para alcanzar la sostenibilidad de una sociedad es necesario entender que lo más inteligente es conseguir gastar solo aquella energía que es realmente necesaria. Con este objetivo en el año 2010 se publica la Directiva Europea 2010/31/UE relativa a la eficiencia energética de los edificios en la que se determina que todos los estados miembros deberán tomar medidas para que a partir de 2020 todos los edificios de nueva planta sean de consumo de energía casi nulo (2018 en el caso de edificios públicos).

El estándar Passivhaus promueve edificios confortablemente cálidos en invierno y agradablemente frescos en verano que pueden ahorrar hasta un 90% de su consumo energético respecto a los edificios convencionales que se construyen hoy en día.

Qué és el estándar Passivhaus?
Se trata de edificios construidos con un alto grado de aislamiento, un control riguroso de los puentes térmicos y de las infiltraciones de aire indeseadas, unas carpinterías de gran calidad y un aprovechamiento óptimo del soleamiento de forma tal que mediante la ventilación mecánica a través de un recuperador de calor se consigue el aporte necesario para su climatización.
Los edificios pasivos combinan un elevado confort interior con un consumo de energía muy bajo. Podemos decir que los edificios pasivos llevan la eficiencia energética al EXTREMO: Cuidando la orientación, la envolvente del edificio y aprovechando al máximo la energía del sol, se consigue que la demanda energética para su climatización sea realmente baja y con una calidad de aire interior muy elevada. Conviene recordar que, siempre y cuando se atiendan los principios de buena orientación y racionalidad en sus planteamientos, el estándar passivhaus admite cualquier tipo de arquitectura. La cantidad de energía necesaria para su climatización es tan pequeña que una habitación de 20 m2 puede calentarse tan solo con el calor corporal de cuatro personas, incluso en pleno invierno.

Los edificios pasivos en la actualidad
El estándar Passivhaus está ampliamente implantado en Europa, donde ciudades como Bruselas, Francfurt o Hannover lo han adoptado como obligatorio a nivel municipal. Aunque inicialmente se aplicó a viviendas unifamiliares cada vez son más las tipologías a las que se adapta el estándar pasivo: escuelas, guarderías, polideportivos, centros cívicos, iglesias, estaciones de bomberos, edificios de oficinas, piscinas… y, por supuesto, bloques de vivienda colectiva donde la relación superficie / volumen es mucho más favorable que en las viviendas unifamiliares.

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