QUÉ MANTENIMIENTO NECESITA UN AIRE ACONDICIONADO

QUÉ MANTENIMIENTO NECESITA UN AIRE ACONDICIONADO

¿Por qué huele mal el aire acondicionado?

¿Cómo limpiar los filtros del aire acondicionado?

Al igual que pasa con la mayoría de los aparatos tecnológicos, un correcto mantenimiento es vital para los equipos de aire acondicionado. Así, es conveniente recordar que una simple limpieza puede traer consigo no solo beneficios para nuestra salud, sino también para nuestro bolsillo. La vida de nuestros equipos se alarga, retrasando una nueva inversión y contribuyendo a la reducción de nuestra huella ecológica, en el planeta.

El final de una estación o el paso del calor al frío, o del frío al calor, son el momento idóneo para revisar que todo va bien. En este proceso serán varios los elementos a tener en cuenta, y la puesta a punto de alguno de ellos, debe dejarse en manos de un profesional.

CUESTIÓN DE FILTROS

¿Nunca te ha ocurrido que tu aire acondicionado emite malos olores? Casi en la totalidad de los casos, seguramente se deba a los filtros.

Para su normal funcionamiento, las máquinas de aire acondicionado hacen pasar un flujo de aire a través de unos filtros. Eventualmente, las partículas de polvo y otras sustancias como pólenes se acumulan en dichos objetos para evitar que inunden el ambiente de la zona o habitación condicionada. Por este motivo, resulta muy conveniente limpiarlo periódicamente (al menos dos veces al año). Su limpieza contempla múltiples beneficios:

Previene la aparición de malos olores.

Evita la generación de cualquier tipo de humedades u hongos.

Consigue un aire más depurado y limpio.

Favorece el ahorro económico, ya que cuando los filtros están sucios, las máquinas de aire acondicionado necesitan mayor energía para funcionar y por lo tanto consumen más.

Favorece el ahorro energético alargando la vida útil del equipo y realizando un consumo de energía adecuado.

Limpiar los filtros es por lo general muy sencillo. La gran mayoría de fabricantes producen equipos que facilitan el desmontado de estos, precisamente para facilitar la labor de los usuarios. Puedes usar agua templada o incluso emplear una pequeña aspiradora. En caso de que el polvo no desaparezca con facilidad, utiliza algún tipo de jabón neutro. Nunca utilices productos abrasivos. Después déjalos secar y vuelve a montarlos con normalidad.

Si posees una unidad de conductos, no te preocupes: los conductos no requieren una limpieza periódica salvo en situaciones excepcionales. Cíñete en exclusiva a los filtros.

¿Y LA UNIDAD EXTERIOR?

La gran olvidada. Situada generalmente en terrazas y balcones, pasa desapercibida y no es limpiada en años; a veces, incluso nunca.

Su mantenimiento también resulta conveniente ya que es la unidad encargada de expulsar el aire caliente al exterior y, al estar en contacto con el exterior, suele ensuciarse y llenarse de polvo muy fácilmente.

Simplemente aspira o limpia el polvo acumulado, en especial en la parte del ventilador. El objetivo es favorecer el movimiento de las aspas. No es necesario desmontar ningún componente, ni separar piezas u otros componentes.

SISTEMAS DE ZONIFICACIÓN

En el caso de los sistemas de zonificación, como el de Airzone, el mantenimiento es prácticamente nulo. Afortunadamente, se limita a, simplemente, pasar un plumero o un trapo por las rejillas para eliminar el polvo, como sucede en cualquier otra superficie.

En términos generales, siguiendo estos consejos podrás disfrutar de un aire limpio y de calidad, evitando el sobre consumo. No obstante, te recomendamos consultar los manuales de tu fabricante para contemplar todas las funcionalidades y requisitos de tu unidad. La información nunca está de más.

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